
En 2009, los artistas Lenka Clayton y Michael Crowe iniciaron un proyecto tan fascinante como imposible: escribir cartas a mano o a máquina y enviarlas, sin remitente, a todos los hogares del mundo, ciudad por ciudad.
Comenzaron en lugares como Cushendall (Irlanda del Norte) y Polish Hill (EE. UU.), y más tarde enviaron cartas a calles enteras en Francia, Suiza, Alemania y los Países Bajos. Hasta la fecha, han enviado más de 2.000 cartas.
Todas llegaban el mismo día, provocando curiosidad, comparaciones y confusión dentro de la comunidad. Cada carta era distinta y abordaba temas simples, amables y cotidianos. Todas estaban firmadas de la misma manera: “Love, Michael & Lenka”.



Fue interesante ver la reacción humana que se desencadenó cuando la correspondencia tradicional irrumpe en un mundo dominado por lo digital. La recepción no siempre fue positiva: algunas personas tiraron las cartas al no encontrar un remitente, mientras que otras las compartieron y reflexionaron públicamente sobre lo que esos mensajes habían significado para ellas.
El proyecto contó con un blog propio, donde los artistas escanearon las cartas y documentaron el proceso. A partir de ese archivo crearon libros y piezas de colección, disponibles en plataformas como mysteriousletters.bigcartel.com.

