"Antes de partir de la vida, con pleno conocimiento, y lĂșcido, me urge cumplir con un Ășltimo deber: agradecer profundamente a este maravilloso paĂs, Brasil, que me ofreciĂł a mĂ y a mi trabajo una estancia tan buena y hospitalaria. Cada dĂa aprendĂ a amar mĂĄs este paĂs, y en ninguna parte me hubiera dado mĂĄs gusto volver a construir mi vida desde el principio, despuĂ©s de que el mundo de mi propia lengua ha desaparecido y Europa, mi patria espiritual, se destruye a sĂ misma."